martes, 20 de abril de 2010

EL SEXO SENTIDO.

Guadalajara, Jal. 3 de febrero de 2009.
EL SEXO SENTIDO.
En las relaciones sexuales intervienen los cinco sentidos para conformar el sexo sentido que los integra en una especie de gestalt y facilita la experiencia orgásmica que tanto placer brinda. La vista, el olor, el tacto, el gusto y el oído intervienen en una buena relación sexual. Juntos provocan un placer que es mayor que la suma de todos ellos y que se sintetiza en el orgasmo.
Desde principios del siglo XX Sigmund Freud planteo que el desarrollo de la sexualidad era por etapas, iniciándose con la oral en el primer año de vida de los seres humanos, continuando con la anal durante la época del control de los esfínteres, alrededor del año y medio y hasta los tres años, fecha en la que surge la etapa fálica y el conflicto edípico, para pasar luego a una etapa de latencia, antes de entrar a la adolescencia y llegar a la adultez. En cada una de estas etapas predominan ciertos estímulos y zonas corporales que son privilegiadas para experimentar placer erótico. Freud descubrió que todas estas etapas brindaban un placer sexual parcial y que al llegar a la adultez todas se ponían al servicio de la relación sexual madura mediante la descarga sexual genital. Algo similar ocurre con los sentidos, solo que todos ellos tienen un estatus equitativo en la interacción sexual, aunque en algunas personas predominan unos sobre otros. En el caso de los hombres, la vista es primordial para la excitación sexual, en cambio para las mujeres es el oído y el olfato. La mayoría de los hombres se excita al pensar en tocar un buen cuerpo y creer que a la mujer le gustaran sus caricias, ellas por su parte, disfrutan de ser tocadas, pero debe existir un ambiente agradable a la vista y al olfato y son muy sensibles al oído. Cualquier ruido o mal olor las distrae y les baja la excitación.
Para que pueda darse una buena experiencia sexual, deben conocerse y conjugarse los cinco sentidos según el gusto de ambos participantes. Ellos deben comprender que a ellas les gustan cosas diferentes. Por ejemplo si a un hombre le atrae una mujer, es probable que los ruidos y el olor no sean tan importantes para el desarrollo de su excitación. Para él la vista y el tacto, así como el gusto serán lo fundamental. En cambio para ella tal vez sean más importantes las palabras, la música y los sonidos que rodeen la experiencia sexual, así como los olores que despida el cuerpo de él. Es por ello que la higiene es básica para que la mayoría de las mujeres disfruten de la experiencia sexual. El olfato de ellas es más sensible que el de ellos. Para el hombre un buen cuerpo sexual es más que suficiente para experimentar el deseo sexual, pero para ellas se requieren otros requisitos, tales como la voz que tenga, las atenciones que le brinde a través del tacto y el olor que despida su cuerpo.
Muchos hombres son capaces de hacerle sexo oral a su pareja sin importarles el olor que despide su vulva, en cambio la mayoría de las mujeres sienten rechazo por el sexo oral si el pene no está bien aseado. En los casos en que lo hacen, no experimentan placer como lo hace el hombre. Esto no quiere decir que a los hombres no les agraden las mujeres limpias y perfumadas, claro que les encantan, pero es más importante la vista que el olfato, razón por la que a los hombres les gusta más mirar, de allí el éxito de la lencería femenina y de las película pornográficas.
Sea cual sea la preferencia por alguno de los sentidos para experimentar excitación y placer sexual, los cinco sentidos entran en juego en el intercambio amoroso. Cuando la pareja cuida los detalles de cada sentido y establece un ambiente agradable y acogedor para tener relaciones sexuales, el éxito de la experiencia aumenta considerablemente. Cuando se conocen y respetan las diferencias y las preferencias en relación a los estímulos, la pareja tienen mejores posibilidades de tener relaciones sexuales mutuamente satisfactorias. Las atenciones que ambos se tengan para considerar los estímulos visuales, táctiles, olfativos, auditivos y gustativos de la pareja, serán fundamentales para asegurar el éxito de las relaciones amorosas cada vez que se tengan. Por ello es importante prepararse y arreglar el lugar y el momento para la experiencia erótica. El baño y el arreglo personal, el perfume corporal y de la habitación, el acomodo de los muebles, de la cama con sabanas limpias, la música de fondo, los aperitivos y la comida, las caricias previas y sobre todo las palabras amorosas que se profesen los enamorados, influirán de manera importante en el éxito de la experiencia erótica. Siempre valdrá la pena cuidar estos detalles, pues el orgasmo alcanzado siempre lo valdrá. Los cinco sentidos habrán estado al servicio del sexo sentido y del placer de la pareja sexualmente amorosa.

Sexualidad responsable y placentera.

Guadalajara, Jal. 24 de enero de 2009.
Sexualidad responsable y placentera.
Para algunas personas parece difícil creer que el placer y la responsabilidad puedan ir de la mano, pero para muchas otras, que tuvieron la fortuna de tener padres amorosos y responsables, el binomio si es posible, con los consiguientes beneficios. La educación sexual no debería ser un problema si se la considerara como parte normal del sano desarrollo de todas las personas. Los mejores y los peores educadores suelen ser los padres, quienes con el ejemplo amoroso o agresivo, van moldeando la mente de sus hijos y la percepción que éstos tienen de lo que es la sexualidad. Los progenitores que saben disfrutar de su sexualidad y de su convivencia conyugal, que no experimentan la sexualidad con culpa ni prejuicios, tienden a ser más francos y claros en las actitudes y respuestas que les dan a sus hijos respecto al erotismo, garantizándoles una vida sexual más sana y placentera.
La educación sexual se mama desde la infancia y comienza desde las fantasías preconceptivas que los padres tienen sobre el sexo del futuro hijo que esta por nacer. En la mente de los padres aparece el pequeño con un sexo deseado, independiente del que realmente tenga. Si al nacer el bebé, ambos padres son capaces de adecuar sus fantasías a la realidad, éste crecerá sintiéndose amado con su sexo biológico y no tendrá grandes problemas en la conformación de su identidad sexual genérica. En los casos en que los padres o alguno de los dos no aceptan la realidad biológica de su hijo, éste o ésta crecerán con mayores desafíos para lograr una adecuada identidad sexual. Cuando los padres se adaptan fácilmente a la realidad del sexo biológico de su pequeño (a), lo educaran según los cánones sociales para ello y el hijo se irá comportando conforme a los mismos. Es importante que ambos padres estén en sintonía para responder las inquietudes que los pequeños plantean desde muy temprano y que sus respuestas sean acordes a las preguntas y situaciones que se les presentan. Lilia es una joven madre de un pequeño de 9 meses que refiere, muy contenta, la primera vez que vio a su niño tocarse el pene y como éste se observaba fascinado por las sensaciones que le generaba el tocárselo. En ningún momento se angustio, ni lo reprendió, en cambio se sintió contenta de ver el gusto que su pequeño experimentaba con el descubrimiento. Es una madre que disfruta con el desarrollo de su hijo.
Desde muy temprano en el desarrollo, los padres refuerzan o reprimen determinadas conductas sexuales de sus hijos pequeños y de esta manera les mandan mensajes de lo que aprueban y lo que desaprueban. Una vez que éstos son capaces de preguntar, plantean las dudas universales que tienen que ver con el origen de la vida: “¿cómo nací?, ¿dónde estaba antes?, ¿cómo entre a tu panza?, ¿qué hizo mi papi?, ¿Por qué son diferentes los niños de las niñas?, ¿Por qué no puedo tener un bebé contigo?, ¿puedo besar a mi papi en la boca?, ¿puedo acostarme con él y tener un bebé? Estas y muchas otras preguntas deben ser respondidas con tranquilidad y sinceridad por parte de los padres, para que se les forje y fortalezca el espíritu por explorar y conocer el mundo que los rodea, si se les reprime su curiosidad sexual, se corre el riesgo de reprimir su espíritu epistemofilico y alterar su desempeño escolar, pues llegan a temer preguntar en la escuela por creer que es malo investigar.
Es importante que los padres sepan y comprendan que los pequeños tienen una curiosidad normal y natural por explorar su cuerpo y que en este proceso experimentan placer al tocar sus genitales, surgiendo de esta manera la masturbación infantil. El autoerotismo infantil es algo que las madres propician mediante el aseo corporal del cuerpo de su pequeño(a), pues al limpiarle su zona genital la estimulan con el tacto. Cuando éste crece, tiende a hacerlo por sí mismo y a experimentar placer. Las actitudes que los padres muestren ante el autoerotismo de sus hijos y las aclaraciones que les brinden, influirán en la concepción que tengan de sí mismos y de sus cuerpos. Se sentirán buenos o malos, experimentarán placer y alegría o culpa y miedo.
En la adolescencia los chicos y chicas se ven sometidos a nuevas experiencias corporales que no comprenden, pues los cambios hormonales los toman por sorpresa. Cuando los padres han establecido una buena comunicación y han respondido con claridad y sin miedo a las preguntas sexuales de los hijos, tienen mejores posibilidades de continuar orientándolos en la adolescencia, para responder a sus inquietudes y poder trasmitirles sus normas y valores sobre el comportamiento sexual. Es recomendable que a ambos sexos se les eduque en el conocimiento del funcionamiento del otro sexo, que los chicos conozcan el proceso de la menstruación y desarrollo del cuerpo femenino y que ellas sepan de las poluciones y de cómo reacciona el cuerpo masculino frente a la estimulación sexual. Que conozcan sobre los métodos anticonceptivos, sobre las enfermedades de transmisión sexual y sobre todo, que sepan mantener un control sobre sus impulsos sexuales, sin llegar a reprimir su autoerotismo de manera culpígena. Si los padres adoptan una postura natural frente a la sexualidad, si han sido amorosos como pareja, si mantienen abierto el canal de comunicación con sus hijos, pero sobre todo, si son congruentes entre sus pensamientos y sus actos sexuales, podrán tener mejores posibilidades de éxito en su educación sexual para que sean personas responsables en el manejo de su sexualidad y erotismo y en la adultez gocen de una vida plena, placentera y sexualmente responsable.
Para saber más: “Yo sexo, tú sexo, nosotros… de Hiriart, V. editorial Grijalbo.

martes, 5 de enero de 2010

“EL PLACER DE COMPLACER”.

“EL PLACER DE COMPLACER”.

Guadalajara, Jal. 5 de enero de 2010.

Hola, me es muy grato saludarlos (as) e invitarlos (as), para que el sábado 23 de enero de 2010, asistan, de las 10 a las 14 y de las 16 a las 20 horas, al

TALLER

“EL PLACER DE COMPLACER”.

PARA ENRIQUECER LA VIDA SEXUAL.


Está dirigido a todas las personas que deseen incrementar sus conocimientos sobre la sexualidad humana, con el fin de mejorar su capacidad amatoria.

Que posean una mente abierta para el cambio.

Que estén dispuestas a explorar nuevos horizontes eróticos con su pareja y/o en su vida sexual personal. Que quieran invertir 8 horas de su tiempo para conocerse mejor y comprender a su pareja sexual.

Se puede asistir solo o con la pareja, aunque se recomienda que asistan juntos, para mejores resultados, pero quienes no tienen pareja actualmente, también pueden participar.

Se llevará a cabo en Nelson No 80, col. Vallarta norte, entre Justo Sierra e Hidalgo.

La cooperación es de $600.00 por persona, que incluye una carpeta con 48 artículos publicados en el periódico Público milenio y los coffee break.

Por ser un taller, los participantes podrán preguntar e intercambiar puntos de vista sobre los temas a revisar.

Mayores informes al 3615-1750 y al 3630-1510 o al correo dr_perezmora@yahoo.com

El cupo es limitado, por lo que recomendamos reservar el lugar con tiempo.

COORDINADORES:

Psicóloga María Elizabeth Zermeño Muñoz
Psicoanalista Marco Antonio Pérez Mora

Les agradeceré si le hacen llegar esta información a quienes consideren adecuados.

Ojala decidan dedicar 8 horas de su vida para dialogar sobre la sexualidad y el erotismo y nos puedan acompañar este día en el que abordaremos el siguiente:

TEMARIO.

¿Por qué es difícil hablar de sexo?
El miedo y la culpa por el sexo
Educar para el placer
El deseo sexual

La sexualidad infantil:
¿Cómo influye la infancia en la vida sexual adulta?

La importancia del cuerpo sexual
Sexualidad Femenina
Sexualidad Masculina

El despertar sexual
La elección de pareja
La primera vez
La sexualidad de los recién casados
La sexualidad y los hijos

Los beneficios del orgasmo
Las fantasías sexuales
Sexualmente en forma.

Cuando el amor se apaga
La soledad dentro del matrimonio
La inapetencia sexual

Diálogos de amor
El placer de complacer

Reflexiones grupales.

ATENTAMENTE.

PD. Próximamente los invitaremos al “Taller de Autoestima y Éxito en la Vida”, así como al “Taller para Mejorar las Relaciones de Pareja: dialogo y reflexión conyugal”.

Los invito a leer los artículos que les comparto en la siguiente dirección:

http://perezmora.blogspot.com/2009/04/el-sexo-y-el-vino.html


Gracias por reenviar esta información.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

EL TEMOR AL GOCE SEXUAL.

El sexo es uno de los principales impulsos del ser humano y el causante de muchas experiencias placenteras, así como de actos de violencia y de maltrato. El placer que brinda desde la infancia y la adolescencia hasta la muerte, es muy variado en intensidad y la mayoría de las personas busca obtenerlo por diferentes medios. Sin embargo, existen `personas a las que el goce sexual les resulta amenazador y lo evitan a pesar de tener la posibilidad de disfrutarlo con el permiso familiar, social y religioso, pues sus experiencias tempranas y la represión de la que fueron objeto no les permiten experimentar el hedonismo que está al alcance de su mano.

Laura es una chica de 30 años, profesionista exitosa, enamorada de su esposo, inteligente y muy atractiva que sufre porque no ha sabido disfrutar de las relaciones sexuales con su marido. En el último año su frecuencia sexual ha sido de una vez por mes sin alcanzar el orgasmo y solo porque su esposo insiste, pues por ella se la pasaría en abstinencia por más tiempo. Durante su primera año de matrimonio no pudo sentir placer sexual pues la penetración le causaba dolor, sin que hubiera una causa física que la justificara. Al ser consciente de su temor al goce sexual y darse cuenta que con el paso del tiempo su problema no se resolvía, decidió buscar ayuda terapéutica, pues ama a su esposo y desea conservar su matrimonio. Descubrió que desde pequeña tuvo temores al sexo por la influencia recibida en el colegio religioso donde estudio la primaria y la secundaria. Recuerda que siempre le dijeron que no debía tocar su cuerpo y mucho menos experimentar placer, pues si lo hacia se condenaría al infierno. Nunca se atrevió a comentar estas cosas con sus padres pues pensó que ellos la regañarían si no obedecía a sus maestros. Creció creyendo que era malo experimentar goce sexual y al llegar virgen al matrimonio experimento muchas molestias en el coito que perduraron por varios años. Mentalmente se hizo a la idea de que el sexo no era placentero, que había que sufrirlo y lo aceptaba por complacer a su esposo. Con la ayuda terapéutica Laura cambio su visión de la sexualidad y aprendió a disfrutarlo con más frecuencia y mayor intensidad, mejorando la calidad de su vida personal y conyugal, lamentándose del tiempo que perdió creyendo que era malo disfrutar de su sexualidad.

Al igual que Laura también existen hombres que temen el placer sexual y por ello son eyaculadores precoces, pues creen que si disfrutan del sexo corren el riesgo de sufrir daño en su pene. Otras veces el temor al goce sexual es por el tipo de fijaciones edípicas que mantienen y creen que al estar disfrutando con su pareja, es como si lo estuvieran haciendo con su propia madre. Estos pensamientos les angustian y prefieren terminar apenas han empezado la penetración, dejando insatisfechas a sus mujeres y quedando con una sensación de fracaso, pero manteniendo a salvo la imagen de su madre. En otros casos, los hombres necesitan devaluar, descalificar, humillar y agredir a la mujer con la que tienen sexo, para poder disfrutar del mismo, pues solamente si creen que están con una mujer devaluada, logran excitarse y disfrutar sexualmente, lo cual resulta paradójico, pues solo pueden sentirse excitados y satisfechos si emplean la agresión para devaluar a la mujer con la que intentan gozar libidinalmente, saboteándose de esta manera un goce sexual más pleno.

El temor al goce sexual es el resultado de la inadecuada educación, de las amenazas, de los prejuicios y la mala información, así como de experiencias desagradables en la infancia. Algunas mujeres pueden llegar a temer disfrutar del sexo por haber sufrido de abuso sexual en su infancia o adolescencia; otras porque sus experiencias sexuales resultaron dolorosas, frustrantes y amenazadoras a su integridad física, emocional y sexual. La culpa por creer que se esta haciendo algo malo es otro de los motivos por los que las personas temen disfrutar del sexo, incluso, cuando este es el caso, muchas mujeres permiten que se las use para tener sexo pero sin disfrutarlo y si llegan a sentir placer buscan la manera de castigarse por otros medios. Quienes han vivido en un ambiente represor de su sexualidad y rodeados de amenazas religiosas sobre el goce que pueden obtener con su cuerpo y la interacción amorosa, sufren por no poder gozar de su sexualidad y con el paso del tiempo llegan a tener otro tipo de problemas emocionales por no poder disfrutar del placer sexual.

El temor al goce sexual puede resolverse cuando quien lo padece se arma de un poco de valor y busca ayuda profesional para hablar del origen de sus temores, con un psicoanalista o un terapeuta sexual. Mediante el análisis de su historia puede llegar a darse cuenta de lo erróneo de su pensamiento y a través del dialogo con su pareja, aprender a disfrutar del placer sexual sin el temor a recibir algún castigo. Si la mayoría de las personas adultas aprenden a disfrutar de su sexualidad, pueden ser más productivas, más sanas, más activas y más felices, pues el goce sexual les inyecta más energía para disfrutar de la vida con mayor plenitud, dejando atrás los sentimientos de culpa y la necesidad de castigo que la acompañan. El mundo será mejor cuando haya más personas que puedan gozar con su sexualidad en un ambiente de responsabilidad y respeto hacia los demás, sintiéndose agradecidos de poder hacerlo.

Marco Antonio Pérez Mora es Psicoanalista y Psicoterapeuta sexual, dr_perezmora@yahoo.com

EL ORGASMO FEMENINO.

Si todas las mujeres pudieran experimentar el orgasmo con la frecuencia deseada, el mundo sería más agradable de lo que es hoy en día. Se calcula que el 45% de las mujeres mexicanas no conocen lo que es un orgasmo y se sabe que todas las mujeres cuentan con la capacidad para lograrlo, no una, sino varias veces en una sesión sexual. ¿Porqué entonces tanta dificultad para obtenerlo? La respuesta esta en el tipo de educación sexual recibida por hombres y mujeres, la cual ha hecho que millones de personas en el mundo experimenten con miedo e ignorancia su sexualidad y por ello no sepan cómo sacarle el mejor jugo a sus experiencias sexuales.

El hombre obtiene placer con la eyaculación y ésta es necesaria para la reproducción, sin embargo no siempre que tiene relacione sexuales espera embarazar a su pareja, aunque el riesgo existe, salvo que este esterilizado. En cambio en la mujer el orgasmo solo sirve para su placer y nada tiene que ver con la fertilidad de ella. En el hombre el pene sirve para obtener placer, para la micción y para la eyaculación. En la mujer el clítoris esta solamente para su placer. Además la mujer tiene toda la vulva, parte de la vagina y el famoso punto G para completar su goce sexual, siempre y cuando cuente con una buena pareja o en su defecto no tenga inhibiciones para practicar el auto erotismo, en cuyo caso solo requiere de “una buena mano amiga” y la disposición emocional para disfrutar de su propio cuerpo.

La naturaleza biológica femenina esta diseñada para que ellas disfruten plenamente y sin limitaciones en la interacción sexual, solo se necesita de un amante conocedor, experto y paciente que las sepa llevar por los laberintos de la pasión sin freno, hasta que ellas se sientan completamente satisfechas. Para ello es necesario que el hombre aprenda a conocer la respuesta sexual femenina y comprenda que ellas son diferentes, que no les tema a su capacidad para disfrutar, que sepa esperarlas antes de complacerse el mismo y que este dispuesto a complacerlas conforme ellas se lo pidan. Las mujeres pueden tener un orgasmo tras otro, hasta saciar su apetito. Los prejuicios, las amenazas masculinas y la mala educación sexual, son las barreras que se los impiden.

Las mujeres que logran satisfacer sus deseos sexuales mediante el orgasmo completamente placentero, tienden a vivir con más alegría, son más creativas, menos neuróticas, más amables, más amorosas, más comprensivas, cuentan con más energía para realizar sus actividades, sonríen con más frecuencia. Son más fuertes, tienen una mejor condición física, están más dispuestas al sexo, comen menos, están más lozanas, se enferman menos, viven más años y disfrutan con mayor plenitud de todo lo que hacen cotidianamente. El orgasmo femenino es una maravilla de la naturaleza, quien lo diseño solamente para el placer de las mujeres, el cual puede ser compartido por los varones, pues una mujer satisfecha sexualmente es una amante magnifica.
El orgasmo femenino se puede alcanzar sin tener una pareja sexual y aún antes de iniciar la vida sexual activa. Mediante la auto estimulación adecuada, que implica el conocimiento del cuerpo, las mujeres son capaces de disfrutar consigo mismas de una manera más intensa que los hombres. Para lograr estos objetivos es conveniente que no se sientan culpables y que no piensen que por hacerlo pierden valor como personas y como mujeres. Las habilidades autoeróticas femeninas le ayudan a conocerse mejor y a orientar a su pareja sexual para que le proporcione el placer anhelado. Es por ello que debe aprender a conocer sus reacciones ante diferentes tipos de estimulación: táctil, visual, auditiva, olfativa y gustativa. Si la mujer no tiene prejuicios ni inhibiciones sexuales, no se sentirá culpable por disfrutar con las reacciones de su propio cuerpo y será capaz de gozar de su vida más plenamente.

Las reacciones que se producen en el orgasmo femenino incluyen prácticamente todo su cuerpo. Su piel se ruboriza y suda, sus senos crecen y los pezones se ponen turgentes y más coloreados. Sus labios mayores se hinchan con la sangre, su clítoris se erecta, su vagina y útero se contraen rítmicamente, su pulso se acelera, sus pies y manos se crispan, la respiración se hace más agitada, sus ojos se ponen en blanco y emite sonidos fuertes que manifiestan el placer que está experimentando en esos 10 o 15 segundos de gloria. Si la estimulación continúa de manera adecuada, es capaz de reponerse rápidamente y volver a tener otro orgasmo. Algunas féminas suelen experimentar varios orgasmos, sin tener que esperar tanto tiempo como le sucede al hombre para volver a tener una segunda o tercera eyaculación. Para ciertas mujeres, el segundo y tercer orgasmo suelen ser más intensos y placenteros que el primero. Desafortunadamente, la mayoría no pasa del primero.

Si los hombres lograran educarse mejor en su sexualidad, se preocuparían por conocer mejor el cuerpo femenino y no se quedarían en el rudimentario deseo del mismo. Al conocer la anatomía y psicología femenina, contarían con mayores herramientas para complacerlas y lograr una mejor disposición de ellas para las relaciones sexuales que tanto anhelan. Estos conocimientos les ayudarían a comprender la curva del orgasmo femenino, a tener paciencia y a ser más hábiles en sus caricias manuales y orales, así como en el coito y el en uso de los vibradores.

Las mujeres que conocen su cuerpo y no le temen a sus reacciones, se sienten más seguras de sí mismas, poseen una mejor auto estima sexual y disfrutan más plenamente de todo lo que realizan. El orgasmo femenino es una maravilla de la naturaleza humana que hay que saber prodigar y disfrutar para vivir el paraíso en esta vida. Para conocer una técnica infalible y muy tonificante de cómo lograr un buen orgasmo sin una pareja al lado, consulte la siguiente dirección: http://www.tu.tv/videos/orgasmo-femenino-en-bicicleta

EL ORGASMO.

EL ORGASMO.

Para muchas personas el mecanismo fisiológico del orgasmo sigue siendo un misterio y para otras alcanzarlo es una odisea. Sin embargo casi todo el mundo busca lograrlo en cada experiencia sexual, pues se reconoce como una experiencia sumamente placentera, aunque no dure más allá de 4 a 10 segundos. Es una respuesta que se acompaña de convulsiones involuntarias, que alivia la tensión acumulada en las fases previas de excitación y meseta y es la cima de la satisfacción sexual y emocional y la antesala del fin de la experiencia sexual.

La diferencia principal entre el orgasmo femenino y el masculino es la eyaculación en éste último. Las investigaciones realizadas por Kinsey y Masters y Johnson, reportaron que las descripciones realizadas por hombres y mujeres no mostraban diferencias significativas en relación a cómo ven el orgasmo uno y otro sexo, lo cual confirma el hecho de que las sensaciones son muy similares en ambos sexos.

La respuesta orgásmica se caracteriza por un aumento de la presión arterial y del pulso, la respiración es más profunda y rápida, los tejidos de la pelvis se congestionan con la sangre y se experimenta una sensación de liberación de la tensión en la explosión orgásmica, que retorna a los órganos genitales a su estado natural de relajación. La experiencia orgásmica se registra en el varón en el pene, los testículos, la próstata, las vesículas seminales y la zona pélvica. En la mujer son la vagina, el clítoris, el útero y la zona pélvica, aunque también intervienen los senos con sus pezones.

Al principio de la vida conyugal algunas mujeres no alcanzan el orgasmo por falta de experiencia y de conocimiento sobre el funcionamiento de su cuerpo. Si las cosas marchan bien en la relación de pareja, éstas logran tenerlo con el paso del tiempo y mediante la desinhibición que les da la confianza y el conocimiento de su pareja. Sin embargo, cuando los conflictos y desavenencias conyugales hacen su aparición, los problemas psicológicos afectan la capacidad orgásmica de muchas féminas. Algunas de éstas prefieren mantener una relación amorosa, basada en la comprensión el dialogo y el entendimiento, aunque no alcancen el orgasmo, pues para ellas es más importante la intima relación emocional que la descarga tensional. Sin embargo muchos varones se sienten incómodos si saben que su mujer no alcanza el orgasmo, pues creen que no son lo suficientemente capaces para excitarla y poderla complacer, razón por la que algunas mujeres suelen fingirlo para no preocupar a sus hombres.

Los hombres tienden a asociar la eyaculación con el orgasmo porque la descarga eyaculatoria suele coincidir con éste, pero hoy en día se sabe que los hombres pueden adquirir la habilidad de experimentar varios orgasmos antes de eyacular y de esta forma gozar más de su vida sexual. Eyaculación y orgasmo no son necesariamente sinónimos.
El orgasmo se puede alcanzar de diferentes formas: mediante la fantasía, a través de la masturbación, con el empleo de algunos consoladores y mediante el coito. La mayoría de las personas reconoce que los mejores orgasmos son los que se tienen con la persona amada mediante un intercambio sexual placentero y amoroso. A pesar de que muchas mujeres refieren que la penetración vaginal es muy placentera, el orgasmo lo alcanzan más fácilmente mediante la estimulación manual u oral de su clítoris. No existe una sola manera de alcanzar el orgasmo, ni una sola forma de estimular a la pareja, pues lo que para un persona puede resultar muy excitable y placentero para otra puede ser incómodo y hasta molesto, por ello es importante el dialogo para conocer los gustos y preferencias de la pareja y no tratar de generalizar, creyendo que lo que para alguien fue bueno, tiene que serlo para el resto del mundo.

Las mujeres han dejado de ser el famoso “sexo débil”, pues se ha demostrado que la mayoría puede ser multi orgásmica, ya que bien estimuladas y excitadas por la relación con su pareja masculina, o femenina, según sea el caso, pueden tener más de cinco orgasmos en una sola experiencia sexual. Muchas de ellas refieren que el segundo o tercer orgasmo suelen ser más intensos que el primero. Las mujeres que han practicado la masturbación antes de su vida sexual activa, tienden a tener el orgasmo con mayor facilidad que aquellas que se reprimieron o inhibieron en su autoerotismo.

Algunos hombres logran tener más de un orgasmo antes de la eyaculación, pero son los menos. La mayoría se centra en el placer eyaculatorio y el periodo refractario es mucho más prolongado que el de la mujer. Mientras que ésta puede continuar en la fase de meseta por varios minutos más si la estimulación continua y es placentera, el varón necesita de un periodo de reposo antes de volver a tener una erección. Con la edad se le va dificultando cada vez más por los problemas circulatorios y la capacidad muscular para sostener la erección.

La persona, el ambiente y las condiciones emocionales en las que se tienen las relaciones sexuales inciden sobre la calidad y cantidad de orgasmos que se puedan tener. La pareja debe estar de acuerdo en las situaciones en las que desea tener sexo para que las cosas se faciliten y propicien alcanzar el orgasmo, el cual no necesariamente debe ser simultáneo, aunque se recomienda que primero lo tenga ella y después el varón, ya que si éste eyacula primero suele caer en un estado de relajación que lo duerme y lo lleva a dar por terminada la faena, dejando a su pareja sin la satisfacción anhelada. Para lograr buenos orgasmos, la pareja debe mantener una adecuada comunicación que les facilite el entendimiento, comprensión y fortalecimiento de sus lazos amorosos, los cuales coronaran con el placer orgásmico mutuo.